Revista Èvoque

Desde tiempos que no se recogen en libros, y como cualquier novela destacaría, desde tiempos inmemoriables, Sevilla ha sido un lugar de peregrinación para muchos viajeros y turistas, a su don de gentes y cultura ha ido sumando época tras época acontecimientos y monumentos únicos que la han situado siempre a la vanguardia, además de colocarla en primer lugar de destinos más elegidos por visitantes de toda Europa y Asia como principales turistas de nuestra ciudad.

Debido a este boom permanente que ofrece la ciudad, aunque con pequeñas variaciones estacionales, el sector turístico de la ciudad sigue en pleno crecimiento, siendo clave en él hoteles, hoteles cuya historia forma parte de la propia ciudad.Podríamos mencionar miles de hoteles, pero si existe uno cien por cien con historia sevillana, ese es sin duda el Hotel Alfonso XIII.

artesonado alfonos XIII

Es completamente cierto que gran parte de la historia de ciudades, edificios y en este caso hoteles de Sevilla, se convierte y llegan a ser leyendas gracias a la cantidad y peculiaridad de aquellos personajes que se encuentran en distintas épocas disfrutando y viviendo de la ciudad. En este caso dejaremos aparcados dichos personajes, nos centraremos en el hotel como hotel, construcción y encanto, como su artesonado, solería típica sevillana pintada a mano, situación y demás peculiaridades.

Hablamos del artesonado y solería típica sevillana porque el hotel es en sí un monumento, podemos descubrir un patio iluminado con gran vegetación en su interior, que acompaña al toque natural que ofrecen sus jardines exteriores en los que destacan los naranjos tan típicos y que en primavera distinguen olorosamente a la ciudad.

Paseando por sus pasillos y habitaciones, podemos encontrar un gran toque representativo de madera, techos de artesonado, mobiliario y grandes cuadros, todo ello en un embrujo mudéjar pero con tintes coloniales, huella desde la época mozárabe hasta el barroco, siendo el mueble barroco distinguido entre otro cualquiera.

Cuando visitamos y hospedamos en dicho hotel, estamos adquiriendo cultura e identidad sevillana, mucho más allá de los propios servicios del hotel, encontraremos sin duda en su artesonado, pasillos, habitaciones y jardines una personalidad propia que se conserva desde el mismo día de su inauguración.

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