Revista Èvoque

La Alhambra fue una ciudad de Al-Andalus en el imperio árabe organizado en España entre los siglos VII y XI. Ahora, es la ciudad de Granada, y en ella sólo queda un terreno palaciego y el alcázar, una fortaleza donde vivía el monarca y la corte del reino nazarí. Como en todas las demás arquitecturas árabes de la época, no solo destaca en el interior del edificio, si no también en su exterior con una carpintería exterior artesana y propia de un rey.

La Alhambra, aunque en 2007 quedó fuera de las 7 maravillas del mundo, es considerada como la octava maravilla, y no es para menos, ya que en 2011 fue el monumento más visitado de Europa, y es que, la decoración de ésta, está entre las cumbres del arte andalusí, generando con sus construcciones paisajes nuevos, integrados totalmente por naturaleza.

Se compone de dos edificios de hospedaje para reyes, el palacio de Comares y el Palacio de los Leones. Ambos se diferencian en la cronología con la que fueron levantados; el palacio de Comares se decora con una carpintería exterior más primitiva y sencilla con apenas detalles, en cambio, el palacio de los Leones es todo un museo de este arte, pudiendo comprobar su sofisticada carpintería exterior en balcones, arcos o columnas.

En el palacio de los Leones, se encuentran las zonas más importantes del recinto, como son el patio de los Leones, y la fuente de los Leones. En el patio de los leones podemos ver columnas de madera con una carpintería exterior en la que se representan el transcurso por el trono de cada monarca árabe con el más mínimo detalle. La fuente de los Leones, que ha sido restaurada hace poco, se sostienen sobre suelos de mármol, material con el que está fabricada esta fuente; en ella están representados 12 leones que se cree que simbolizan los símbolos del zodiaco.

carpinteria exterior la alhambra

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