Revista Èvoque

Recorriendo un poco mas de Cantabria nos encontramos quizá en su capital, Santander, entonces tomamos el mapa y decidimos viajar hacia el oeste y no mucho mas allá de de 26 kilómetros por carretera nos encontramos en el municipio de Comillas, que está situado en la Comarca de la Costa Occidental de la comunidad autónoma de Cantabria.

Una vez en Comillas nos damos cuenta que es una de las localidades más vistosas, y por qué no, hermosas de la cornisa Cantábrica.  Resalta por sobre todo gracias a su arquitectura  que formo parte de lo que posteriormente nombraron  movimiento modernista y que convirtieron a Comillas desde aproximadamente 1881 y hasta 1900 en un apéndice de Barcelona debido a la gran cantidad de desembarcos de arquitectos, escultores, pintores y artesanos catalanes.

El Capricho de Gaudí es un chalet de veraneo que fue encargado en 1883 por Máximo Díaz de Quijano a Gaudí.  Este edificio es contemporáneo a la Casa Vicens que Gaudí levantaba en Barcelona. Por eso, la construcción del Capricho fue dirigida a pie de obra por Cristóbal Cascante, amigo y compañero de este.

El_capricho_de_gaudi

El Capricho tiene planta alargada, con una superficie de 15 x 36 metros; contiene sótano, planta y desván, con una torre cilíndrica en forma de alminar persa acentuando así su verticalidad. El capricho se caracteriza por la utilización de la piedra en la parte baja, del ladrillo visto adornado con franjas de cerámica vidriada que representan girasoles y hojas en el resto, y la superposición de la superficie curva frente a la recta.  La entrada presenta cuatro columnas y arcos adintelados, con capiteles decorados con pájaros y hojas de palmito.  El salón principal destaca por un amplio ventanal con ventanas de guillotina, y dispone de un fumadero cubierto por falsas bóvedas de estuco de estilo árabe; esto es una muestra de la plenitud de la tendencia oriental en la que Gaudí con gran gusto aplicó.

El Capricho, cuyo nombre evoca, precisamente, la composición musical libre y fantasiosa, tenía forma de U para abrigar del viento del norte un gran invernadero orientado al sur donde Máximo Díaz de Quijano atesoraba las plantas que le traían de ultramar. Gaudí reflejó la pasión del propietario por la música en diversos elementos, tanto de la decoración interior, como en el exterior. Es el caso de las vidrieras de la libélula con una guitarra y la del gorrión sobre un órgano.

Esta joya del modernismo diseñada por el genial arquitecto Gaudí hoy en día no solo esta abierta para los visitantes que recorren Cantabria sino también para eventos especiales, reuniones y más.

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